We are back/estamos de vuelta

by Sebastian Guevara Photo credits: Hafed Ali

Team Miracle is back in the "office" to help people in need but in a drastically different way. After more than 4 months without any kind of activity, with a quarantine apparently finished, we are now pouring hand sanitizer on our hands every 15 or 20 minutes, wearing masks at all times and a face shield if we were to go to places that we couldn’t reach on foot. At this point, we all know the reason why we now take these precautions.


The change has been immense; For example, pre-covid we would have more than 50 people in a building, more than 25 people in the study center. Now we can only have half by asking Giovanna, Rachel, mamá Rosa or mamá Doris.


And that’s okay, we can't risk our lives (literally) by inviting a lot of people in a small space to work. We understand that Make A Miracle takes these safety measures in order to protect us.


It has been 4 very strange and different months for absolutely everyone, no matter how old you are, in some way the virus has affected you (for better or for worse). Some of us study online, something we have never experienced; we rarely go out during the quarantine as we used to do before, now we take care of the elderly at home since we know that they are at a delicate age.


Despite this, I am happy to know that all this time there was active communication between all the students, knowing that Giovanna, Rachel, Lady, Jimmy, with the external support of Mama Carolyn and other people that Make a Miracle has continued working and has been giving groceries to needy families throughout San Juan de Lurigancho. During almost all the quarantine they didn’t stop. And now it is our turn to also help: since last week the quarantine ended we have started to go out as a non-profit.


A small group of us went to El Agustino to help build a house for a fellow member of Make A Miracle, exactly 11 people in two different vans. Before the quarantine and all this worldwide mess, we would have gone over 11 in a single van with no problem. That same day we went to help prepare the ground for a future project; Actually, we have gone 4 times, Friday was the last time we went.


Now we have to take better care of ourselves: we wear a mask at all times; we avoid being close to each other when working. At the study center we also use masks, we put hand sanitizer on our hands from time to time, if the house is full (maximum 10 people), we use different rooms to social distance, but of course, now we must say when we will go to avoid the excess of students inside the house (mom Doris and mom Rosa do that coordination).


It may be difficult to follow all these rules, but we must do it because nobody wants to be infected with the virus that has affected and continues affecting everyone, especially in Latin America. This is the new normal and we must get used to it for our good, wherever you are, it applies to everyone.


However, we are not discouraged, and we believe in what we do, that is why the recent activity we have had has been so successful: everything has gone well, we have advanced in the proposed activities in a very good way, in one way or another, interaction has returned among us, making the situation more enjoyable, without feeling so fearful.


The atmosphere feels super good because everyone respects their distance and knows how to take care of themselves, which makes everything easier.


At the end of the day, if you act responsibly, everything will turn out well, and it has so far.


If you ask, we are very well. Make a Miracle is taking care of us all the time, in or out of any activity. They write to us constantly asking about us and our families, how we are handling the situation, how we feel emotionally, etc. They are our family and that is why they do what they do for us, and our response to them is helping others every time they ask us to help in any activity.


Thank you, Make A Miracle, for helping us through this stressful situation in the past months.


We are back.


Sebastian Guevara is a Make a Miracle scholarship student who enjoys helping others in his free time.


Volvimos a la “oficina”, a ayudar a la gente que lo necesita (con más razón en estos tiempos), pero de una forma drásticamente diferente: después de más de 4 meses sin actividad, con una cuarentena aparentemente finalizada, echándonos gel antibacterial en las manos cada 15 o 20 minutos, vistiendo tapabocas en todo momento y mascarilla facial si es que fuéramos a lugares a los que a pie no llegaríamos. A estas alturas, todos ya conocemos el motivo por el cual ahora tomamos estas precauciones y pues, está de más mencionarlo.


El cambio ha sido inmenso; por ejemplo, antes éramos más de 50 personas en una construcción, más de 25 personas en Casa de Milagros. Ahora solo nos podemos permitir invitar a la mitad con un previo aviso y coordinación con Giovanna, Rachel, mamá Doris o mamá Rosa.


Y está bien, no nos podemos jugar la vida (literalmente) al hacer que venga tanta gente a un espacio tan reducido para trabajar. Todo lo contrario, Make A Miracle toma esas medidas con el fin de protegernos, pero sin dejar de movernos.


Han sido 4 meses muy extraños y diferentes para absolutamente todos, no importa la edad que tengas, de alguna u otra forma te ha afectado (sea para bien o para mal). Algunos de nosotros estudiamos online, algo que nunca hemos vivido; pocas veces salimos durante la cuarentena a comparación de antes, sea por cosas de Make A Miracle o no, ahora cuidamos a los mayores de casa ya que sabemos que están en la edad de riesgo.


A pesar de eso, me pone contento saber que todo este tiempo se mantuvo comunicación activa con todos los chicos, saber que Giovanna, Rachel, Lady, Jimmy, con el apoyo externo de Mamá Carolyne y otras personas más han seguido trabajando y han estado dando víveres a familias necesitadas a través de San Juan de Lurigancho. Durante casi toda la cuarentena no se detuvieron (hasta ahora). Y ahora es nuestro turno de también ayudar y así fue: desde la semana pasada hemos empezado a salir como ONG.


Un grupo reducido de chicos fuimos a El Agustino a ayudar en una construcción para una compañera miembro de Make A Miracle, exactamente 11 personas en dos carros distintos. Antes de la cuarentena y de todo este lío mundial, hubiéramos ido más de 11 en un solo carro sin problemas. Ese mismo día fuimos a ayudar en la preparación del terreno para un futuro proyecto de la ONG; en realidad, hemos ido ya 4 veces, el viernes, 31 de julio fue la ultima vez ahí.


Ahora tenemos que cuidarnos más (y lo estamos haciendo): usamos mascarilla en todo momento; evitamos estar cerca unos de otros al momento de trabajar; en Casa de Milagros también usamos las mascarillas, nos echamos gel cada cierto tiempo en las manos, si la casa se llena (máximo 10 personas), se mantiene la distancia dentro de la misma en diferentes habitaciones, pero claro, ahora debemos avisar cuándo vamos y cuándo no para evitar el exceso de chicos dentro de la casa (mamá Doris y mamá Rosa se encargan de esa coordinación).


Puede que sea complicado usar todas estas cosas y seguir todas estas reglas, pero debemos hacerlo porque nadie quiere infectarse con tan dichoso virus que ha afectado y SIGUE afectando a todo el mundo, especialmente a América Latina. Esta es la nueva normalidad y debemos acostumbrarnos a ella por nuestro bien, estés donde estés, aplica para todo el mundo.


Sin embargo, no nos desanimamos y creemos en lo que hacemos, por eso la actividad reciente que hemos tenido ha sido tan exitosa: todo ha salido bien, hemos avanzado en las actividades propuestas de muy buena manera, de alguna u otra forma, la interacción entre los chicos ha vuelto, haciendo más amena la situación, sin sentirnos tan temerosos.


El ambiente se siente super bien, cada uno respeta su distancia y sabe cuidarse, lo que hace todo más sencillo.


Al fin de al cabo, si se tiene responsabilidad sobre los actos, todo saldrá bien, y así ha sido hasta el momento.


Si te lo preguntas, pues estamos muy bien, nos están cuidando en cada momento dentro o fuera de cualquier actividad. Nos escriben constantemente para saber de nosotros y de nuestras familias, cómo vamos llevando la situación, cómo nos sentimos anímicamente, etc. Son nuestra familia y por eso hacen lo que hacen por nosotros, y nuestra respuesta a ellos es ayudando a los demás cada que nos avisan de alguna actividad.


Gracias, Make A Miracle, por no haber parado con esta hermosa labor en ningún momento.


Estamos de vuelta.


keep in touch
  • Facebook - Black Circle
  • Twitter - Black Circle
  • YouTube - Black Circle
  • Instagram - Black Circle

 ©2015-2020 Make A Miracle Corp

Make A Miracle is a Georgia nonprofit corporation exempt from federal income tax under Section 501(c)(3) of the Internal Revenue Code.